El principito

Era yo ya muy pequeña cuando lo leí por primera vez y me dije ‘no sé como a la gente le puede gustar un libro como éste’ y juré nunca más tomarlo para volverlo a leer.
Fue hace ya 2 años cuando lo tomé de nuevo y lo volví a leer, creo que, me enseñó muchas cosas, por sobre todo que el principito no es un libro para niños. Quizás yo escriba un libro para niños del futuro, como dice mi hermano. Tal vez para niños en el futuro (o sea, viejos).
Antes de ayer lo volví a tomar solo para leer una parte, lo leí entero pero esperando ansiosamente ESTA parte:

Fue entonces que apareció el zorro:

– Buen día – dijo el zorro.

– Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.

– Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano…

– Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito…

– Soy un zorro – dijo el zorro.

– Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste…

– No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.

– Ah! perdón – dijo el principito.

Pero, después de reflexionar, agregó:

– Qué significa “domesticar” ?

– No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?

– Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa “domesticar” ?

– Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?

– No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa “domesticar” ?

– Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa “crear lazos…”

– Crear lazos ?

– Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…

– Comienzo a entender – dijo el principito. – Hay una flor… creo que me ha domesticado…

– Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas…

– Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.

El zorro pareció muy intrigado:

– En otro planeta ?

– Sí.

– Hay cazadores en aquel planeta ?

– No.

– Eso es interesante ! Y gallinas ?

– No.

– Nada es perfecto – suspiró el zorro.

Pero el zorro volvió a su idea:

– Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo…

El zorro se calló y miró largamente al principito:

– Por favor… domestícame ! – dijo.

– Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.

– Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !

– Qué hay que hacer ? – dijo el principito.

– Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

Al día siguiente el principito regresó.

– Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Es bueno que haya ritos.

Antoine de Saint-Exupéry.
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2 pensamientos en “El principito

  1. Yo leí el principito como a los 7 años y no me gustó. Salvo, quizás, la parte del “Sombrero/Boa que se tragó a elefante.”

    Y desde esa vez que nunca más me dieron ganas de leerlo. Como que disfruto siendo una de las pocas personas a las que no le gusta ese libro xD

    En cualquier caso, debo reconocer que el fragmento que pusiste está muy bueno.

    —-

    http://www.smuckers.com/products/details.aspx?groupId=2&categoryId=11&flavorId=377

    Son 200 calorías por cada dos cucharaditas.

    Me he comido medio frasco en menos de una semana…

  2. …me había quedado sin laburo y estaba bastante desesperado.

    …alquiler, la tarjeta, la luz el gas los teléfonos sin olvidar la prepaga, el colegio privado de los pibes y demás hierbas.

    …resumiendo, mi economía transformada en un verdadero quilombo.

    …fui periodista toda la vida y no me llamaba nadie. radio, tele, diarios, revistas. Casi no existía.

    …muchos compañeros de otros tiempos trataban de contener mi angustia.

    …tranquilo, vos hacé lo que tenés que hacer, pero tranquii
    ¿estas mandando curriculum de tu experiencia anterior?
    No olvides conectarte con los medios del exterior.
    Europa, América del sur…

    No quería volverme loco y me aislé.
    Estaba realmente desesperado.
    Un día mi mejor amigo vino a casa.
    En la conversación me pregunto como andaban las cosas y le comenté.
    De su opinión surgió una idea realmente interesante.

    Me dijo:

    “no te cierres a lo que habitualmente has llevado a cabo.
    Un laburo es un laburo. Cualquiera que sea.
    Ahora necesitas salir de esta encrucijada.
    Agarrá lo que venga.
    …con el tiempo vendrá lo otro”…

    …con este nuevo panorama, la mañana siguiente salí a la vida a buscar algo de lo mio y algo de lo nuevo.

    …No había cartel o aviso que no observara.

    De pronto, en un periódico barrial detecté un aviso que me llamó la atención:
    CIRCO AFA BUSCA PAYASO
    BUEN SALARIO
    ESTABILIDAD GARANTIZADA

    Presentarse…que pataplin…que pataplan
    …en el horario…hora más o menos
    …antecedentes laborales, pin pan
    ….y lógicamente los telefonos 0114
    …y además la dirección…pirulín pirulan…equis equis…

    No lo dudé, fui hasta casa, me puse las mejores pilchas y me presente durante las horas en que se indicada en el aviso.

    Al llegar observé una cola enorme que daba toda la vuelta a la manzana desde Viamonte a Talcahuano, siguiendo por Lavalle hasta Paraná. ¡La mierda!…me dije…nunca hubiera pensado que existieran tantos aspirantes a payaso…

    …estoy condenado. ¿Cómo me van a elegir justamente a mi, habiendo tanta gente que seguramente es del gremio?

    Yo no lo era, pero aún así empujado por la necesidad y convencido de que sería un aborto de la naturaleza, me puse a la cola.

    Mi viejo siempre decía que en las dificultades es el momento en que se ven los hombres de verdad.

    ¡papá querido! ¡aquí esta ese hombre!…

    …nueve horas y cuarto de espera habían acabado con siete panchos, nueve cafés, cinco bonobon y un paquete de gomitas de menta.

    Subí al tercer piso y allí, en un salón enorme, me esperaba el dueño del circo.
    “adelante, pasá querido y sentate por favor. ¿Qué te trae por acá?
    Al verlo casi me caí de culo…el dueño del circo me conocía y yo también a el.
    En ése momento toda mi incertidumbre desapareció.

    Comenzamos a hablar, que esto, que aquello, que lo de mas allá, que si, que no, que si me gusta que no me gusta, se las hago corta. Me tomaron. Y a partir de ése momento pasé desempeñar el puesto de payaso de la organización que estaba vacante.

    Pero no todo son rosas en el camino del señor. La cosa venía bien hasta que tuve que dar mi primer conferencia de prensa.
    Al desarrollar mis conceptos todo el mundo comenzó a cagarse de risa. Me enojé terriblemente, me levanté de la silla y me fuí.

    Al llegar a la AFA me llamó el dueño del circo para preguntarme los motivos de mi enojo….y porque me había retirado tan intempestivamente…

    !y!… le contesté
    …usted habrá visto…se rieron de mi….
    ¡querido! ¡querido! ¿no te acordás del título del aviso?
    Si, le dije…AFA BUSCA PAYASO…
    Y bueno ¡querido!
    …¿que hace la gente en el circo cuando aparece el payaso?
    Se rie…
    ¿y entonces? ¿Por qué te enojás?…
    vos fuístes elegido para el puesto de payaso, si no te gusta,
    yo no te voy a echar porque no es política de la casa echar a nadie, pero si te vas, yo no te voy a retener, será tu decisión.

    Ante esta clarísima definición, aquí estoy cumpliendo a rajatabla mis obligaciones como payaso.

    Ustedes son testigos de que la gente sigue cagándose de risa ante mis intervenciones públicas explicando lo que el dueño del circo quiere dar a conocer, sin enojarme. ¿alguna otra pregunta?

    Cherquis Bialo

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